Piercing dental y bucal

Piercing dental y bucal

El Piercing se define como la situación donde se realiza una perforación en alguna parte del cuerpo humano, y donde se introducirá un pendiente. Su función suele ser decorativa aunque a veces sirve o refleja ciertos valores espirituales, culturales o para identificarse con algún grupo en concreto.
Cuando hablamos de piercing dental, nos referimos aquel aditamento brillante adosado al esmalte de alguna de las piezas de la zona delantera y es un adorno, algo decorativo en la sonrisa del paciente.
El piercing bucal es más habitual en la lengua, luego labios, mejillas y hasta en la úvula o campanilla, pero esto acarrea muchos problemas en la boca.

Una de las consecuencias que puede acarrear problemas, es la perforación en sí, que trae riesgos de infección por el potencial de bacterias que se encuentran en boca y dichas perforaciones pueden acarrear problemas en el habla, la masticación o una hemorragia si se perfora un vaso sanguíneo, u ocasionar la pérdida de sensibilidad de forma temporal o permanente.

Otro riesgo, es el de fracturas y fisuras dentales, ya que, frecuentemente, las personas con piercings intraorales adquieren el hábito de morderlos y jugar con ellos empujándolos contra los dientes.

Podemos encontrar retracción de las encías en las zonas de la boca con las que están en contacto dicho piercing, porque el golpeteo hace que se pierda estructura de soporte de esos dientes y tejidos con los que hace contacto.

Los piercings pueden dar lugar a cicatrices queloides, abultadas y fibrosas, que pueden ser dolorosas al tacto.

Pueden ayudar a que aumente la producción de saliva entre otros pero, si aún sabiendo que puede trer consecuencias importantes decides ponértelos, hay recomendaciones que te ofrece la clínica Iglesias y Piñón.

  1. Buscar un sitio serio y con garantías.
  2. Evitar tabaco y alcohol hasta que cicatrice la herida porque son irritantes.
  3. Usar antisépticos a diario que ayuden a mantener las bacterias en un nivel bajo en boca,
  4. Mantenerlo limpio y libre de restos de alimentos.
  5. Comprobar que esté ajustado de forma rutinaria, para evitar accidentes.
  6. Acudir al dentista ante cualquier cambio o problema que se presente.

Si requieres más orientación no dudes de llamarnos para sacarte de dudas sobre el tema, todo el equipo de la clínica Iglesias y Piñón estamos en la disposición de ayudarte.

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